miércoles, 15 de febrero de 2012

PERSONAS EJEMPLARES

Compartiendo vida... Personas ejemplares

Las personas ejemplares del mundo son aquellas que han marcado historia por sus hechos concretos. 
Hay personas que son recordadas por sus hechos negativos y personas que son recordadas por el gran bien que han hecho a la humanidad.
Las imágenes de la foto inmortalizan a dos personas que pasaron por la vida de millones de seres humanos dejando una huella imborrable de amor y entrega.
Estas personas han sido para muchos de nosotros ejemplo de vida entregada hasta el extremo y por ello damos gracias a Dios.
También existen personas en nuestro entorno que son modelo, testimonio vivo de amistad, esfuerzo, valor, constancia... A ellos hoy queremos ofrecerles un canto de acción de gracias, porque... con pequeños detalles han construido grandes edificios en nosotros que han ayudado a acercarnos más a nuestro interior y a Dios.
Cuando la vida nos sonríe es fácil tener personas cerca que compartan nuestra alegría, pero cuando las cosas se ponen difíciles solo podemos contar con aquellas "grandes personas" que saben estar a cada momento, decir la palabra oportuna, escuchar, orientar, animar y acompañar.
Damos gracias por las "personas ejemplares" de nuestra vida.

Gracias, Señor.

Por todo lo que me diste en los años pasados,
gracias por los días de sol y los nublados tristes,
Por las tardes tranquilas y las noches oscuras,
por el amor y las cosas agradables y hermosas,
Por las flores y las estrellas,
Gracias por la salud y por la enfermedad,
por las penas y las alegrías.
Gracias por todo lo que me diste y por todo lo que me pediste.
Gracias Señor, por la sonrisa de Tu rostro y por la mano amiga que me mantiene fuerte
Gracias por la soledad, por el trabajo, por las inquietudes,
los temores, las dificultades  y las lágrimas.
Y por todo lo que me acerca a Ti.
¡He visto Tus manos amorosas y Tu providencia incluso en lo negativo!
Gracias por haberme conservado la vida,
por haberme dado techo abrigo y sustento.
Gracias Señor, por haberme dado amigos y seres queridos.
Gracias por todo lo que has creado, especialmente por el hombre y por la mujer,
a quienes has creado a Tu propia imagen y semejanza.
Gracias por los niños pequeños inocentes en las familias y
por las almas buenas que viven según Tu voluntad.

Gracias Señor. Gracias Señor.
Por este año y por cada uno de sus 366 días.
Estoy dispuesto Señor,  para hacer cualquier cosa que desees.
Estoy dispuesto a seguirte siempre y en cualquier circunstancia
pero Te pido fe para verte en todo y en todos,
esperanza, para que no me consterne,
y caridad para amarte cada día más a Ti y a los demás,
y permitir que seas amado por todos los que me rodean.
Dame paciencia y humildad,
desprendimiento y generosidad,
dame Señor lo que es bueno para mí y que sólo Tú sabes,
pues no se lo que es bueno para mi y no me atrevo a preguntar.
Que tenga mi corazón en alerta, el oído atento,
las manos y la mente activas
y que me halle siempre dispuesto a hacer tu Santa Voluntad con Tu gracia.
¡Señor! Derrama tus gracias y bendiciones sobre todos los que amo
y concede Tu paz al mundo entero.
Gracias Señor, Gracias Señor.

PARA MEDITAR

sábado, 28 de enero de 2012

jueves, 26 de enero de 2012

Terminada la Navidad empieza el Tiempo Ordinario.

     El tiempo del Año litúrgico que no tiene un carácter propio (Adviento Navidad, Cuaresma y Pascua) recibe el nombre de Tiempo ordinario, que abarca 33 ó 34 semanas. En este tiempo no se celebra ningún aspecto concreto del misterio de Cristo.

     Es el periodo más largo del año litúrgico, dividido en dos periodos:
1º Comienza el lunes siguiente al domingo del Bautismo del Señor hasta el martes víspera del Miércoles de Ceniza. En estos domingos, la Iglesia católica medita el Evangelio de Cristo, su predicación y vida pública durante los tres años antes de morir.

      Cada año se escoge un evangelista: Mateo es el guía para el ciclo A, Marcos para el ciclo B, y Lucas para el ciclo C. San Juan generalmente se deja para los demás tiempos litúrgicos.
Durante este tiempo se utilizan las vestiduras verdes.

     También recordamos a las personas que han seguido el camino del Amor de Jesús -los santos- y nos sirven de ejemplo como su Madre la Virgen María.